Aguas de venganza
Miguel Pajares
2016
Me he leído de un tirón, entre ayer tarde y esta mañana, la tercera y, por ahora, última novela Roberto. Un ejemplo más de cómo la novela policíaca o negra puede resultar un vehículo de dura crítica de la realidad, para desvelar atroces injusticias y poner de relieve la hipocresía de nuestro sistema... Como en Cuativas, impactan los testimonios de las víctimas, en este caso in-migrantes o e-migrantes y refugiados que intentan pasar la frontera del norte (para ellos) o del sur (para nosotros), según se mire. Por lo demás, creo que ha ganado en soltura narrativa con respecto a las dos anteriores.
Por cierto, está publicada por Editorial Alrevés, que tiene entre sus autores a Víctor del Árbol y a Alexis Ravelo. . Hilario Noviembre 2016 Papel Texto de promoción: La frontera es territorio criminal. Lo es porque concita delitos de gran magnitud, como el tráfico de drogas o el de armas, pero también porque marca el límite del Estado de derecho, y en ese linde se diluyen las garantías que las leyes ofrecen a los ciudadanos, más aún cuando los ciudadanos no lo son del propio Estado. Las fuerzas policiales que custodian las fronteras luchan contra los muchos delitos que se congregan en ellas, pero protagonizan también ciertas acciones que se sitúan en los márgenes de lo admisible y que quedan lejos del alcance de la justicia. Son muchos los inmigrantes y refugiados que mueren en su intento de cruzar la frontera sur y, a veces, las acciones policiales no son ajenas a esas muertes. Esta novela invita a la reflexión sobre la difusa responsabilidad criminal que existe en esos casos. El inspector Samuel Montcada se ve obligado a investigar ciertos crímenes cometidos en la frontera sur para desvelar unos asesinatos producidos en Barcelona. En su recorrido, obtiene información sobre actuaciones concretas de la Guardia Civil española y de los policías y militares marroquíes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.